El documento presenta las reflexiones de dos docentes universitarios sobre los desafíos de educar en la universidad en un contexto de fragilidad y precariedad. Plantean la necesidad de pensar más allá de las lógicas instrumentales y de producción, y proponer formas de conocimiento que toquen las experiencias humanas. Buscan formas de comprender que les permitan estar en relación con los estudiantes y consigo mismos de manera significativa.