El documento presenta la problemática de la evaluación de los aprendizajes en El Salvador. Señala que muchos docentes realizan evaluaciones erróneas basadas en paradigmas incorrectos, como que los estudiantes no aprenden por pereza. Propone que la evaluación debe ser integral, continua y motivadora; que considere factores externos y evalúe por competencias para integrar lo teórico con lo práctico. También destaca la necesidad de evaluaciones diagnósticas y formativas que guíen el aprendizaje de los estudiantes.