La programación catequética debe incluir planes para distintos grupos como niños, jóvenes, adultos, ancianos y familias. También debe contemplar la formación de catequistas, sacerdotes, religiosos y laicos. El objetivo es ofrecer una educación en la fe adaptada a las características y necesidades de cada grupo a través de contenidos y medios adecuados, promoviendo la participación de toda la comunidad.