La percepción del habla implica procesos complejos en los que intervienen factores acústicos, articulatorios, cognitivos y cerebrales. Se descompone en varias etapas: producción de sonidos vocales, señal acústica, unidades fonémicas, influencia del contexto, conocimiento lingüístico e información multisensorial. Diversas áreas cerebrales como el lóbulo temporal y parietal participan. La percepción es influenciada por factores individuales y de plasticidad dependiente de la experiencia.