Perfil del Docente Cristiano Ser imitador de Jesús, sobretodo en su acción pedagógica  Tener sentido de la presencia divina en su tarea educativa  Conocer y aceptar de corazón la filosofía de la Educación Adventista  Manejar correctamente el lenguaje y los mecanismos de comunicación e interrelación humanas  Que sepa equilibrar la firmeza y el amor, la misericordia y la justicia en el trato con alumnos y compañeros  Debe estar activamente comprometido  con la misión de la iglesia adventista  Cultivar la ética y los valores  cristianos en el trato interpersonal  Actuar en toda circunstancia con ética  y profesionalismo cristiano  Que ame y guste de la lectura y el perfeccionamiento constante  Conocer la materioa que enseña y mostrar erudición en ella  Que sea capaz de reconocer sus faltas y errores y luchar por superarlos  Ver al educando de manera integral conociendo sus límites y posibilidades  Cuidar su salud física, mental y espiritual  Gozar de equilibrio emocional y de idoneidad cristiana  Tratar a sus alumnos con respeto, comprensión y amor  Usare en toda ocasión un lenguaje sano, sincero y constructivo  Ser paciente y ejemplo de los alumnos en presentación, palabra, conducta, fe, amor y esperanza.

Perfil del docente cristiano

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    Perfil del DocenteCristiano Ser imitador de Jesús, sobretodo en su acción pedagógica Tener sentido de la presencia divina en su tarea educativa Conocer y aceptar de corazón la filosofía de la Educación Adventista Manejar correctamente el lenguaje y los mecanismos de comunicación e interrelación humanas Que sepa equilibrar la firmeza y el amor, la misericordia y la justicia en el trato con alumnos y compañeros Debe estar activamente comprometido con la misión de la iglesia adventista Cultivar la ética y los valores cristianos en el trato interpersonal Actuar en toda circunstancia con ética y profesionalismo cristiano Que ame y guste de la lectura y el perfeccionamiento constante Conocer la materioa que enseña y mostrar erudición en ella Que sea capaz de reconocer sus faltas y errores y luchar por superarlos Ver al educando de manera integral conociendo sus límites y posibilidades Cuidar su salud física, mental y espiritual Gozar de equilibrio emocional y de idoneidad cristiana Tratar a sus alumnos con respeto, comprensión y amor Usare en toda ocasión un lenguaje sano, sincero y constructivo Ser paciente y ejemplo de los alumnos en presentación, palabra, conducta, fe, amor y esperanza.