La persuasión implica intentar deliberadamente cambiar las actitudes de otros mediante tres elementos: el ethos o credibilidad de la fuente, el logos o argumentos lógicos, y el pathos o apelación a las emociones. La persuasión depende de factores como las características del emisor, el mensaje, el canal y el contexto de recepción. Existen diferentes estrategias de persuasión como la confrontación, disuasión o conversión según el público objetivo.