El texto de Salvador de Madariaga analiza la influencia negativa de los políticos-militares en la política española del siglo XIX, caracterizando a figuras como Narváez y Riego como ejemplos de una mentalidad autoritaria que prioriza el orden militar sobre la libertad política. A pesar de las diferencias ideológicas, todos compartían un enfoque militarista que interfería en el desarrollo democrático del país. La intervención militar en la política, que disminuyó durante la Restauración, resurgió en el siglo XX, culminando en la guerra civil.