La Segunda República Española se proclamó el 14 de abril de 1931 tras unas elecciones municipales que favorecieron a los partidos republicanos frente a la monarquía. El nuevo gobierno provisional, presidido por Niceto Alcalá-Zamora, impulsó reformas legislativas, pero enfrentó significativas tensiones políticas y sociales, incluyendo la proclamación de la República Catalana y un aumento de la violencia. La polarización política culminó en la Guerra Civil en 1936, comenzando con un golpe de estado militar tras asesinatos políticos que reflejaron la grave crisis del país.