Las frutas primaverales son ricas en vitaminas y ayudan a combatir la retención de líquidos, mantener una piel sana, bajar el colesterol y prevenir el cáncer. También ayudan a combatir el reumatismo, mejorar el funcionamiento cerebral y son beneficiosas para la anemia, colesterol, como laxante y el crecimiento óseo y sistema nervioso en los niños. Además, son depurativas para la sangre y están indicadas para la debilidad pulmonar.