Este documento describe dos prácticas de laboratorio. La primera práctica tenía como objetivo demostrar que el carbono conduce energía. Los estudiantes colocaron grafito entre dos polos positivo y negativo y observaron que esto encendió una bombilla. La segunda práctica buscaba demostrar que un electrolito es energético. Los estudiantes disolvieron sal en agua y sumergieron cables opuestos, encendiendo otra vez la bombilla. Ambas prácticas mostraron que el carbono y los electrolitos pueden conducir electricidad