La práctica describe la obtención de etileno a partir de la deshidratación del alcohol etílico usando ácido sulfúrico como catalizador. Se calientan estas sustancias junto con sulfato de cobre, produciendo etileno gaseoso. El gas se comprueba reaccionando con agua de bromo y permanganato de potasio. Finalmente, el etileno arde con llama brillante al quemarlo, confirmando su identidad.