El proyecto analiza la generación Z y la brecha digital que afecta su acceso a la tecnología y las interacciones sociales. A través de la investigación, se destacan las desigualdades socioeconómicas que limitan a ciertos individuos de esta generación en su integración y desarrollo. Finalmente, el trabajo evidencia que, a pesar del supuesto acceso universal a la tecnología, persisten barreras significativas que excluyen a muchos jóvenes.