El documento destaca tres puntos clave:
1) Las urgencias son un área estratégica para mejorar el uso de antibióticos debido a que muchos tratamientos se inician aquí.
2) Existen barreras como la alta presión asistencial que dificultan decisiones antibióticas óptimas en urgencias.
3) Una guía antibiótica local y una sistemática de prescripción pueden ayudar a mejorar el uso de antibióticos en el hospital.