La psicología positiva, impulsada por M. Seligman desde el año 2000, se centra en estudiar las emociones positivas, las virtudes y el bienestar psicológico, buscando mejorar la calidad de vida. Sus áreas de estudio incluyen optimismo, resiliencia y creatividad, lo que enriquece la comprensión de las fortalezas humanas y su impacto en la felicidad. A través de la inteligencia emocional y el humor, se promueve una vida con sentido, fomentando el crecimiento personal y social.