Los PLC se desarrollaron en la década de 1960 para controlar procesos industriales de forma secuencial en tiempo real. Un PLC típicamente consta de secciones de entrada, una unidad central de proceso y secciones de salida. Los PLC ofrecen ventajas como la facilidad de modificar el programa sin cambiar el cableado, y son útiles para aplicaciones de control de maquinaria, embalaje