El braille posibilita que las personas ciegas o con déficit visual puedan leer y escribir, y constituye el único medio de acceso a la cultura y el aprendizaje para las personas ciegas y sordas. Fomenta la integración y potencia la autoestima de las personas con discapacidad visual, además de beneficiar su autonomía personal. Sin embargo, el braille es un sistema complejo de aprender y los textos en braille ocupan más espacio que los de tinta, lo que puede acarrear problemas de transporte y peso.