El documento detalla un protocolo para la aplicación de una evaluación diagnóstica, la cual tiene como objetivo medir el nivel de aprendizaje de los estudiantes al inicio del año escolar y determinar estrategias de enseñanza en áreas de matemáticas y comunicación. Se presentan orientaciones generales e institucionales para la preparación y administración de las pruebas, así como pautas para el análisis y retroalimentación de los resultados obtenidos. Además, enfatiza la importancia de complementar la evaluación con un enfoque flexible adaptado a las características de cada situación educativa.