Entre 2000 y 2009, se reportaron 4 casos de rabia humana y 35 por fauna silvestre en México, con un considerable número de agresiones por perros. La atención médica ante la exposición al virus incluye el lavado de la herida, evaluación del perro agresor y decisión sobre la vacunación antirrábica según riesgo. Se presentan criterios específicos para evaluar la necesidad de tratamiento y se recomienda un esquema de vacunación para personas agredidas, diferenciando entre exposiciones de riesgo leve y grave.