El documento contrasta el respeto y el miedo en el contexto familiar. Explica que el respeto se basa en el amor, la comprensión y el cumplimiento voluntario de normas consensuadas, mientras que el miedo implica obedecer órdenes por temor a ser dañado física o psicológicamente. Concluye enfatizando la importancia de enseñar valores de respeto en lugar de miedo en las familias y escuelas.