El documento describe la sociedad cristiana de la Edad Media en Europa. Se estableció un sistema feudal jerárquico después de la caída del Imperio Romano, con el rey en la cima, nobles que gobernaban tierras como vasallos del rey, y campesinos siervos atados a la tierra. La Iglesia también era poderosa y los monasterios eran centros culturales. El arte románico floreció y sirvió para glorificar a Dios a través de iglesias de piedra con esculturas y pinturas bíblicas.