La L-arginina, un aminoácido presente en carnes y lácteos, tiene beneficios potenciales para la erección y producción de óxido nítrico, pero también puede provocar efectos secundarios como dolor abdominal y alergias. Su uso a largo plazo durante el embarazo y la lactancia no está bien documentado, y se desaconseja en personas con hipertensión. Además, la arginina contribuye a la síntesis de colágeno y se considera útil en el culturismo y la recuperación de heridas.