El salto de longitud es una prueba de atletismo que consiste en saltar la mayor distancia posible desde una tabla de batida. Se mide desde la tabla hasta la marca más alejada dejada por cualquier parte del cuerpo al caer en un foso de arena. Requiere velocidad, fuerza, flexibilidad y técnica. Es una prueba olímpica desde 1896 y los récords mundiales actuales son de 8.95m para hombres y 7.52m para mujeres.