El sistema de seguridad social uruguayo es obligatorio y está administrado principalmente por el Banco de Previsión Social. Cubre riesgos como invalidez, vejez, retiro, enfermedad, accidentes laborales, maternidad, desempleo y muerte. Los empleadores y empleados realizan aportes obligatorios que financian prestaciones como jubilaciones, subsidios por enfermedad, maternidad y desempleo.