El sistema sanguíneo Rh, basado en la presencia o ausencia del antígeno D, es fundamental en transfusiones y gestaciones, ya que su incompatibilidad puede causar la producción de anticuerpos que afectan a futuros embarazos o transfusiones. La inmunogenicidad del antígeno D es alta, lo que lo hace crucial en la tipificación sanguínea para prevenir reacciones adversas. Variantes como Rh débil y Rh parcial requieren una clasificación especializada para asegurar la compatibilidad en procedimientos médicos.