Este documento presenta un esquema para que la educación del siglo XXI se convierta en una puerta de entrada e inclusión a la sociedad del conocimiento. Propone 11 puntos clave como replantear los paradigmas de tiempo y espacio, buscar alianzas, prepararse para enfrentar cambios y tensiones, asociarse con profesionales de diferentes áreas, y asegurar que la inclusión tecnológica permita a los estudiantes expresarse y contribuir al ecosistema cultural.