El documento analiza las migraciones interiores y exteriores en España desde mediados del siglo XX, destacando el impacto demográfico, económico y social en Castilla y León. Las migraciones internas fueron predominantes, con un éxodo rural significativo hacia ciudades industriales. Desde la crisis de los 70, el modelo migratorio ha cambiado, aumentando la inmigración y el retorno de emigrantes, mientras que cesó la emigración de españoles hacia el exterior, aunque la crisis económica ha generado un aumento en la emigración actual.