La teoría del aprendizaje social cognitivo de Rotter combina la teoría tradicional del aprendizaje con un enfoque en la cognición. Aunque se desvía del conductismo radical, conserva un énfasis en el método estricto. La teoría atrae a investigadores experimentales y a aquellos interesados en los avances cognitivos. Otras teorías cognitivas como la de Mischel enfatizan la especificidad conductual en lugar de la consistencia de los rasgos.