La teoría de la conectividad explica cómo el aprendizaje ocurre en ambientes cambiantes donde los elementos no están completamente bajo el control del individuo. Se basa en principios de caos, redes y complejidad. Reconoce que el aprendizaje depende de hacer conexiones entre nodos de información y que la habilidad de aprender es más importante que lo que se sabe actualmente. El conocimiento personal se comparte a través de redes que alimentan organizaciones e instituciones.