El documento explora la interacción entre nativos digitales e inmigrantes digitales en el contexto de la educación superior, destacando las diferencias en su relación con la tecnología. Se identifican tres tipos de profesores en relación con su dominio tecnológico y se plantea que el uso cotidiano de la tecnología no garantiza su efectividad en el aprendizaje. Se concluye que es necesario adaptar la enseñanza a las capacidades de ambos grupos para optimizar el proceso educativo.