El estudio examinó la relación entre los hábitos alimenticios de niños de 6 meses, 15 meses y 2 años y su coeficiente intelectual a los 8 años. Algunos niños recibían alimentación preparada en casa, otros comida prehecha o lactancia materna, mientras que otros comían alimentos chatarras. La dieta proporciona nutrientes necesarios para el desarrollo cerebral en los primeros 2 años y el estudio buscaba examinar el impacto de la dieta en el coeficiente intelectual.