El trastorno de pánico se caracteriza por ataques repentinos de terror y ansiedad anticipatoria. Sus causas incluyen factores biológicos como la desregulación del sistema nervioso central y factores psicológicos como dificultades para tolerar situaciones amenazantes. El tratamiento implica medicamentos, psicoterapia y educación para corregir la desregulación biológica y superar los temores creados por los ataques de pánico.