Este documento resume los trastornos somatomorfo y de conversión. El trastorno somatomorfo se caracteriza por la presencia de síntomas físicos que no pueden explicarse completamente por una enfermedad médica. El trastorno de conversión ocurre cuando un conflicto psicológico se manifiesta como un trastorno físico. Ambos trastornos se presentan comúnmente en la atención primaria y requieren un enfoque de manejo multidisciplinario que incluye terapia y, a veces, medicamentos.