El hexágono didáctico es una herramienta para estructurar proyectos de iniciativa y emprendimiento educativo, incluyendo objetivos, destinatarios, contenidos, metodología, tiempo y evaluación. Cada componente debe ser cuidadosamente elaborado para alcanzar metas educativas efectivas y adaptarse a las necesidades de los alumnos. La evaluación se centra en medir el aprendizaje y el cumplimiento de los objetivos propuestos, recomendando el uso de rúbricas como método eficaz.