El portfolio de competencia digital docente es una herramienta que permite a los educadores autoevaluar y mejorar sus competencias digitales mediante un registro de su formación. Iniciado en 2012 como parte de un plan más amplio de cultura digital en las escuelas, el proyecto ha evolucionado para ofrecer estructuras como biografía, autoevaluación y documentación de evidencias. Se proporciona una serie de orientaciones para la correcta evidenciación de la formación ofrecida, aunque la autoevaluación puede no reflejar con precisión el nivel de habilidad real.