Este documento evalúa cómo las utopías pedagógicas del pasado han influenciado las prácticas pedagógicas modernas y cómo deberían transformarse para responder a las necesidades actuales de la escuela y la sociedad. Argumenta que las utopías deben ser herramientas para que los maestros superen los desafíos del presente y no deben confundirse con el fracaso. Concluye que cada maestro debe perseguir su propia utopía adaptada al contexto, y que las utopías seguirán guiando los procesos de en