El vértigo periférico se caracteriza por (1) crisis de vértigo de inicio rápido asociadas a cortejo neurovegetativo, (2) nistagmo horizontal o rotatorio con latencia y agotable, y (3) duración menor a dos semanas con periodos intercrisis normales. Se diagnostica mediante exploración otológica, neurológica y pruebas posicionales. Su tratamiento incluye tranquilizar al paciente, medicación sintomática, tratamiento etiológico y rehabilitación vestibular.