Los alimentos afrodisíacos tradicionalmente incluyen aquellos con formas o nombres que se asemejan a los órganos sexuales, como espárragos y plátanos. Alimentos como chocolate, ostras y frambuesas también se consideran afrodisíacos. Los anafrodisíacos incluyen alimentos ricos en triptófano y grasa que causan somnolencia y reducen el deseo sexual. Un menú anafrodisiaco tradicional consistiría en ensalada de tomate, empanado con papas fritas y banana split.