La zonificación divide un área urbana en secciones destinadas a usos específicos como residenciales, comerciales e industriales con el fin de guiar el crecimiento ordenado del área. La densidad se refiere al número promedio de habitantes por unidad de superficie, mientras que los principios de diseño buscan establecer una congruencia entre los componentes de un proyecto basándose en su programación y planeamiento funcional.