Las recomendaciones nutricionales incluyen comer un buen desayuno para obtener energía, comer de forma moderada en las comidas principales y evitar el exceso de grasas e hidratos de carbono, y consumir proteínas durante la infancia y adolescencia para apoyar el desarrollo físico e intelectual. La dieta debe ser moderada si se hace poca actividad física, y la actividad física es importante para aprovechar los nutrientes.