El documento resume el contexto histórico del arte hispano-musulmán y describe sus características arquitectónicas principales. Explica que tras la conquista musulmana de la Península Ibérica en el siglo VIII surgió el emirato y luego el califato de Córdoba, periodos de esplendor cultural. Destaca las mezquitas de Córdoba y el palacio nazarí de la Alhambra como ejemplos principales que ilustran las convenciones arquitectónicas como el uso del ladrillo,