El documento presenta un análisis de la concepción actual de la persona humana y los desafíos para la educación desde una perspectiva humanista cristiana. Aborda temas como el naturalismo, la despersonalización, el secularismo y propone humanizar la educación basada en el desarrollo de la inteligencia, la trascendencia, la libertad y la socialidad desde el amor. También analiza los retos de la globalización, la interculturalidad y la posmodernidad para orientar una educación que forme personas con valores firmes.