- La dieta desequilibrada rica en azúcares y la baja producción y calidad de la saliva promueven el desarrollo de caries dental al disminuir la capacidad amortiguadora de la boca y proporcionar un sustrato para las bacterias cariogénicas.
- Durante el embarazo, cambios en la composición y flujo salival, así como en los hábitos alimenticios, hacen a la mujer más vulnerable a padecer caries.
- El cepillado dental diario, uso de hilo dental y pastas