Durante el reinado de Isabel II en España se desarrolló la revolución liberal, transformando la monarquía absoluta en una constitucional. Hubo una guerra civil entre carlistas absolutistas y liberales isabelinos, resultando victoriosos estos últimos. Los liberales se dividieron en moderados y progresistas. El triunfo liberal permitió la introducción de la libertad económica y un sistema político controlado por la burguesía a través del sufragio censitario. Más adelante surgieron diferencias entre los propios liberales, dando origen a