El derecho de petición es una garantía constitucional que permite a los ciudadanos solicitar respetuosamente a las autoridades y obtener una respuesta pronta y completa. Históricamente, reemplazó el régimen de venganza privada con uno de autoridad legal. En México, la Constitución de 1857 estableció este derecho y las constituciones posteriores lo han mantenido. Implica no solo la posibilidad de acudir a la administración, sino obtener una resolución oportuna por escrito que debe ser comunicada al solicitante.