7.  Planteamiento del problema Síntesis elaborada por  Msc. Lilly Soto Vásquez
El enunciado del problema  Aunque a veces el investigador novato le dé poca importancia a esta fase de la investigación, entre otras cosas porque parece poco práctica y porque no está rodeada de esa especie de mística que proporciona la complejidad (como podría ocurrir con el análisis de datos o con los instrumentos de medida), podemos afirmar con Kerlinger (1973) que  “el enunciado adecuado del problema es una de las partes más importantes de la investigación”  (p. 11 de la edición española), y de hecho algunos autores (Van Dalen y Meyer, 1981, citados por Bisquerra, 1986) mantienen que ésta puede llegar a ser la etapa más elaborada y larga de una investigación.
Las razones por las que puede surgir un problema  Un problema puede surgir por varias razones, fundamentalmente por tres (McGuigan, 1977):
a) Por falta de conocimientos sobre alguna realidad o algún fenómeno observado, ya sea porque se carece de información al respecto o porque ha sido planteada o replanteada desde algún determinado modelo teórico.
b) Por una aparente contradicción entre los resultados obtenidos en investigaciones ya realizadas sobre un determinado tópico.
c) la aparición de un nuevo fenómeno, como, por ejemplo, la introducción de la informática en el ámbito educativo o la posible eficacia de un nuevo marco legislativo.
Una vez surgido el problema, la necesidad de incrementar nuestro conocimiento, hemos de ser capaces de formularlo de modo adecuado.
Aunque no haya ninguna regla de obligado cumplimiento, si existen algunos criterios generales que nos permitirán decidir si el problema elegido y su formulación son las adecuadas (Kerlinger, 1973, 1979):
1ª. El problema ha de formularse de tal modo que exprese algún tipo de relación entre dos o más variables. Hay algunas pequeñas excepciones a esta regla (Kerlinger, 1973, p. 12 de la edición española), pero en general esta forma de plantear los problemas puede darnos pistas respecto al diseño o a los procedimientos de análisis de datos a utilizar.
2ª. El problema ha de formularse en términos directos, claros y sin ambigüedad, y el mejor procedimiento para ello es plantearlo como un interrogante, en forma de pregunta.  Esto nos permitirá distinguir el  propósito  de la  investigación (algo de carácter más global y genérico) del  problema  de la investigación,  que ha de ser más específico y ayudarnos a centrar la investigación en términos más concretos.
3ª. La formulación del problema ha de hacerse de tal modo que su verificación empírica sea factible. Ha de tenerse en cuenta que no todo problema es susceptible de ser estudiado científicamente (como por ejemplo, los problemas teológicos o metafísicos). Esta condición es sumamente importante, y su inadecuado cumplimiento puede llevar al traste la investigación subsiguiente.
Kerlinger (1979) afirma que las principales dificultades para conseguir alcanzar este tercer criterio, bastante habituales entre los que no están familiarizados con la realización de investigaciones, son básicamente dos: que no se establezcan relaciones (como por ejemplo, en las siguientes interrogantes:  “¿Cómo se podría eliminar la dislexia?”; “¿Cómo se debe organizar un aula?”), y por otra, que se utilicen conceptos o variables que no se puedan medir, como, por ejemplo, utilizar afirmaciones morales o de valor (“¿es bueno que los niños y las niñas estén juntos en las aulas?).
También ha de tenerse en cuenta, a la hora de plantear la posibilidad de solucionar empíricamente un problema, el alcance de la cuestión planteada.
Es frecuente que el investigador novato se plantee problemas excesivamente amplios (Best, 70), cuya solución no está a su alcance (por limitaciones de capacidad, financieras, temporales, accesibilidad de los datos, etc.).
Es conveniente que asuma que  “la investigación hace su contribución al bienestar humano mediante innumerables pequeñas adiciones a la cultura.  El  investigador tiene algunas de las características de la hormiga que lleva al hormiguero su simple grano de arena”  (p. 35 de la edición española).
7.1. Revisión de la literatura
La revisión de la literatura es un factor cuya importancia debe conocer toda persona que intente acercarse al tema de la investigación educativa.
Puesto que la ciencia es un conocimiento acumulativo (al menos durante los periodos de Ciencia Normal, según Kuhn, 1962) hemos de asegurarnos que todo esfuerzo que vaya a realizarse para resolver un problema determinado no va a ser inútil por redundante. Es decir, hay que saber si el problema ya ha sido resuelto anteriormente.
Otra razón que justifica la revisión de la literatura especializada es que, incluso aunque el problema no se haya resuelto aún, podremos encontrar información relevante que nos ayude a mejorar nuestra investigación  (por ejemplo, la existencia de instrumentos de medida o de procedimientos específicos que podamos adaptar a nuestro trabajo).
Finalmente, y desde la perspectiva de un estudiante que, en principio, no se plantea hacer investigaciones en el futuro, el conocimiento de las técnicas básicas de revisión de la bibliografía existente será una herramienta de gran importancia para su futura actualización y puesta al día profesional.
Una vez acabe sus estudios perderá, muy probablemente, contacto con el mundo universitario, y aunque algunas revistas profesionales puedan mantenerle informado de algunos temas específicos, en cualquier momento puede surgirle la necesidad de profundizar en un tema determinado.
Ante esa circunstancia, conocer los procedimientos y fuentes fundamentales de revisión de la literatura le será de gran importancia profesional
Debido a la importancia que tiene este apartado, y a los continuos cambios que se producen en éste ámbito, dedicaremos tomo un capítulo a los procedimientos y fuentes de revisión de la literatura.

7 planteamiento del problema

  • 1.
    7. Planteamientodel problema Síntesis elaborada por Msc. Lilly Soto Vásquez
  • 2.
    El enunciado delproblema Aunque a veces el investigador novato le dé poca importancia a esta fase de la investigación, entre otras cosas porque parece poco práctica y porque no está rodeada de esa especie de mística que proporciona la complejidad (como podría ocurrir con el análisis de datos o con los instrumentos de medida), podemos afirmar con Kerlinger (1973) que “el enunciado adecuado del problema es una de las partes más importantes de la investigación” (p. 11 de la edición española), y de hecho algunos autores (Van Dalen y Meyer, 1981, citados por Bisquerra, 1986) mantienen que ésta puede llegar a ser la etapa más elaborada y larga de una investigación.
  • 3.
    Las razones porlas que puede surgir un problema Un problema puede surgir por varias razones, fundamentalmente por tres (McGuigan, 1977):
  • 4.
    a) Por faltade conocimientos sobre alguna realidad o algún fenómeno observado, ya sea porque se carece de información al respecto o porque ha sido planteada o replanteada desde algún determinado modelo teórico.
  • 5.
    b) Por unaaparente contradicción entre los resultados obtenidos en investigaciones ya realizadas sobre un determinado tópico.
  • 6.
    c) la apariciónde un nuevo fenómeno, como, por ejemplo, la introducción de la informática en el ámbito educativo o la posible eficacia de un nuevo marco legislativo.
  • 7.
    Una vez surgidoel problema, la necesidad de incrementar nuestro conocimiento, hemos de ser capaces de formularlo de modo adecuado.
  • 8.
    Aunque no hayaninguna regla de obligado cumplimiento, si existen algunos criterios generales que nos permitirán decidir si el problema elegido y su formulación son las adecuadas (Kerlinger, 1973, 1979):
  • 9.
    1ª. El problemaha de formularse de tal modo que exprese algún tipo de relación entre dos o más variables. Hay algunas pequeñas excepciones a esta regla (Kerlinger, 1973, p. 12 de la edición española), pero en general esta forma de plantear los problemas puede darnos pistas respecto al diseño o a los procedimientos de análisis de datos a utilizar.
  • 10.
    2ª. El problemaha de formularse en términos directos, claros y sin ambigüedad, y el mejor procedimiento para ello es plantearlo como un interrogante, en forma de pregunta. Esto nos permitirá distinguir el propósito de la investigación (algo de carácter más global y genérico) del problema de la investigación, que ha de ser más específico y ayudarnos a centrar la investigación en términos más concretos.
  • 11.
    3ª. La formulacióndel problema ha de hacerse de tal modo que su verificación empírica sea factible. Ha de tenerse en cuenta que no todo problema es susceptible de ser estudiado científicamente (como por ejemplo, los problemas teológicos o metafísicos). Esta condición es sumamente importante, y su inadecuado cumplimiento puede llevar al traste la investigación subsiguiente.
  • 12.
    Kerlinger (1979) afirmaque las principales dificultades para conseguir alcanzar este tercer criterio, bastante habituales entre los que no están familiarizados con la realización de investigaciones, son básicamente dos: que no se establezcan relaciones (como por ejemplo, en las siguientes interrogantes: “¿Cómo se podría eliminar la dislexia?”; “¿Cómo se debe organizar un aula?”), y por otra, que se utilicen conceptos o variables que no se puedan medir, como, por ejemplo, utilizar afirmaciones morales o de valor (“¿es bueno que los niños y las niñas estén juntos en las aulas?).
  • 13.
    También ha detenerse en cuenta, a la hora de plantear la posibilidad de solucionar empíricamente un problema, el alcance de la cuestión planteada.
  • 14.
    Es frecuente queel investigador novato se plantee problemas excesivamente amplios (Best, 70), cuya solución no está a su alcance (por limitaciones de capacidad, financieras, temporales, accesibilidad de los datos, etc.).
  • 15.
    Es conveniente queasuma que “la investigación hace su contribución al bienestar humano mediante innumerables pequeñas adiciones a la cultura. El investigador tiene algunas de las características de la hormiga que lleva al hormiguero su simple grano de arena” (p. 35 de la edición española).
  • 16.
    7.1. Revisión dela literatura
  • 17.
    La revisión dela literatura es un factor cuya importancia debe conocer toda persona que intente acercarse al tema de la investigación educativa.
  • 18.
    Puesto que laciencia es un conocimiento acumulativo (al menos durante los periodos de Ciencia Normal, según Kuhn, 1962) hemos de asegurarnos que todo esfuerzo que vaya a realizarse para resolver un problema determinado no va a ser inútil por redundante. Es decir, hay que saber si el problema ya ha sido resuelto anteriormente.
  • 19.
    Otra razón quejustifica la revisión de la literatura especializada es que, incluso aunque el problema no se haya resuelto aún, podremos encontrar información relevante que nos ayude a mejorar nuestra investigación (por ejemplo, la existencia de instrumentos de medida o de procedimientos específicos que podamos adaptar a nuestro trabajo).
  • 20.
    Finalmente, y desdela perspectiva de un estudiante que, en principio, no se plantea hacer investigaciones en el futuro, el conocimiento de las técnicas básicas de revisión de la bibliografía existente será una herramienta de gran importancia para su futura actualización y puesta al día profesional.
  • 21.
    Una vez acabesus estudios perderá, muy probablemente, contacto con el mundo universitario, y aunque algunas revistas profesionales puedan mantenerle informado de algunos temas específicos, en cualquier momento puede surgirle la necesidad de profundizar en un tema determinado.
  • 22.
    Ante esa circunstancia,conocer los procedimientos y fuentes fundamentales de revisión de la literatura le será de gran importancia profesional
  • 23.
    Debido a laimportancia que tiene este apartado, y a los continuos cambios que se producen en éste ámbito, dedicaremos tomo un capítulo a los procedimientos y fuentes de revisión de la literatura.