La investigación acción participativa es un enfoque y metodología que involucra a la comunidad en el estudio y transformación de su realidad social a través de un proceso reflexivo y colaborativo. Nació en los años 70 y se caracteriza por la identificación de problemas comunitarios, el desarrollo de planes de acción adaptables y la promoción de la autogestión. Este enfoque permite un aprendizaje profundo, fomenta la solidaridad y compromiso, aunque enfrenta desafíos como la motivación y la necesidad de tiempo para ver resultados.