Este documento presenta los ejes fundamentales de la educación sexual integral: 1) reconocer las perspectivas de género y respetar la diversidad, 2) valorar la afectividad y las emociones, y 3) ejercer nuestros derechos a la información, el cuidado del cuerpo y la salud. Además, enfatiza la importancia de considerar las diferencias entre mujeres y varones, reconocer las múltiples diferencias humanas, y desarrollar la capacidad de empatía.