El documento establece lineamientos para mejorar el proceso educativo a través de la participación activa del alumno, la evaluación formativa basada en competencias, la atención a necesidades específicas y el fortalecimiento de la retroalimentación entre las partes involucradas. También define derechos, responsabilidades y procesos de evaluación, acreditación, promoción y certificación en el sistema educativo nacional, incluyendo una escala de calificación numérica del 5 al 10 y criterios para acreditar grados o niveles educativos.