El gobierno ecuatoriano ha impuesto nuevas restricciones a las importaciones de productos como teléfonos celulares, vehículos y cámaras para enfrentar la crisis financiera y la caída de los precios del petróleo. El presidente Correa defendió la medida citando razones de protección ambiental, salud pública y fomento a la industria nacional. Sin embargo, empresarios critican la medida y piden en cambio políticas para aumentar las exportaciones y así generar más empleos.