Este documento describe varias estrategias para desarrollar fortalezas personales en los niños que les permitan enfrentar adversidades de manera resiliente. Entre ellas se encuentran enseñarles nobleza, valentía, persistencia, optimismo, humor, esperanza, adaptación, autocontrol emocional, y buscar soluciones en lugar de quedarse en los problemas. El objetivo es que los niños salgan fortalecidos de las experiencias difíciles.